En un juicio, el respeto a las reglas del procedimiento es tan importante como el fondo del conflicto. Cuando eso no ocurre y se cometen errores que afectan tus derechos, la ley chilena contempla mecanismos para hacerlos valer.
En ese marco se encuentra el incidente de nulidad, una herramienta procesal que permite impugnar actuaciones realizadas con vicios relevantes dentro de un proceso judicial.
El incidente de nulidad es un mecanismo procesal que busca corregir errores graves cometidos durante un juicio, cuando esos errores afectan tu derecho a defensa o el debido proceso.
Sirve para solicitar que una actuación judicial —como una notificación, una resolución o incluso parte del procedimiento— sea declarada nula, es decir, que se tenga por no realizada, porque no cumplió con las exigencias legales.
Este incidente está regulado principalmente en el Código de Procedimiento Civil, y puede presentarse tanto en juicios civiles como en otros procedimientos donde se apliquen normas supletorias.
El objetivo del incidente de nulidad es restablecer el debido proceso cuando este ha sido vulnerado. No se trata de reabrir el juicio porque no estás conforme con el resultado, sino de corregir errores procesales relevantes.
Sirve, por ejemplo, para:
El incidente de nulidad por falta de emplazamiento es uno de los casos más comunes y relevantes.
El emplazamiento es el acto mediante el cual se te comunica formalmente que existe una demanda en tu contra y se te da plazo para defenderte.
Si ese emplazamiento no se realizó conforme a la ley —o derechamente no existió— se afecta gravemente tu derecho a defensa.
Bajo ese escenario, puedes solicitar la nulidad de todo lo obrado desde ese vicio, ya que nunca tuviste una oportunidad real de participar en el juicio.
Hay falta de emplazamiento cuando, por ejemplo:
En estos casos, el incidente de nulidad se vuelve una herramienta clave para frenar o retroceder el procedimiento.
Además del incidente de nulidad por falta de emplazamiento, la ley chilena permite este incidente cuando existen otros vicios graves, como:
Eso sí, no cualquier error da lugar a un incidente de nulidad: el vicio debe ser sustancial y generar un perjuicio real.
El incidente de nulidad debe presentarse dentro de cinco días, contados desde que tomaste conocimiento del vicio, y antes de realizar cualquier actuación que implique aceptar el procedimiento.
Si no haces nada durante esos cinco días, perderás la posibilidad de solicitar la nulidad, ya que dicho plazo no admite prórroga.
Esto no significa que el juicio termine automáticamente, pero sí que debe continuar respetando tus derechos.
Dicho eso, es muy importante contar con la representación de abogados de deudas expertos. El incidente de nulidad es una herramienta potente, pero debe usarse correctamente.
Presentarlo fuera de plazo, sin fundamento legal o por un error menor puede hacer que sea rechazado.
Por eso, si crees que hubo una falta de emplazamiento u otro vicio grave en tu juicio, lo más recomendable es revisar tu caso con asesoría legal. Así, podemos evaluar si el incidente de nulidad es procedente y cuál es la mejor estrategia.