¿Qué son los gastos vampiro?
Este tipo de gastos son fijos y aparentemente necesarios. Pero si sumamos todos los factores involucrados, nos daremos cuenta de que no son tan relevantes.
Como también pasan inadvertidos y no están considerados en los gastos permanentes (colegiaturas, servicios o alimentación), suelen provocar un fuerte desajuste del presupuesto personal o familiar.
“Un ejemplo característico es el mal uso de electrodomésticos. Por ejemplo, poner ropa dentro de la secadora en verano, abrir durante mucho tiempo el refrigerador, dejar conectados los cargadores de teléfonos sin usarlos o tener encendidas muchas luces en casa”, aclara el abogado experto en deudas.
Dentro de este tipo de gastos también se consideran pagos imprevistos como:
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Recargar la batería de un auto que está mucho tiempo detenido.
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Reparar daños provocados por un accidente de tránsito evitable.
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Eliminar fugas de agua en cañerías o cambiar llaves de artefactos sanitarios.
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Pagar comisiones bancarias por tarjetas de crédito que no se usan.
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Contratar servicios de Internet de mayor capacidad que la necesaria.
Los gastos vampiro son muy similares a los gastos fantasma, pero su repercusión es mucho mayor. Además, suelen reiterarse en el largo plazo.
¿Cómo evitar estos gastos?
Aunque todos estos gastos son complejos y perjudiciales, lo importante es cuidar nuestra “salud financiera” educándonos y practicando “mejores hábitos” en esta materia.
La recomendación más común es hacer un presupuesto mensual. De ese modo, podremos saber con cuánto dinero contamos, en qué lo gastamos y cómo redistribuir nuestras compras.
En este punto es importante plantearnos preguntas como las siguientes:
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¿Realmente usaremos esas plataformas de streaming con la frecuencia que creemos?
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¿Es muy necesario el gimnasio o podemos reemplazarlo con deporte en casa o al aire libre?
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¿Podemos reemplazar los delivery o cenas afuera, con comidas caseras?
Si ponemos en práctica estas recomendaciones, nos daremos cuenta de que también podremos controlar los deseos de comprar en forma impulsiva.
Sobre esto, Ibáñez comenta: “La forma más fácil de realizar esta tarea es elaborar una lista de todos los gastos hormiga, fantasma y vampiro mensuales. Luego podemos clasificarlos según su tipo y analizar lo siguiente:”
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Cuáles podemos permitirnos.
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Cuáles podemos sustituir.
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Y cuáles podemos desechar.
Simples pasos que nos ayudarán a mejorar las finanzas personales. Si esto no se realiza, puedes caer en el sobreendeudamiento, recurriendo a préstamos y tarjetas para vivir.
Ante eso, es necesario que sepas que las deudas tienen solución legal. Si los gastos hormiga, fantasma o vampiro están presentes en tu vida y te obligaron a endeudarte, contáctanos.


