April 2022

El último trimestre de 2021 cerró con 4.041.273 personas en situación de morosidad. Hoy, un nuevo informe de Equifax y la Universidad San Sebastián (USS) indica que esa cifra subió un 1,8%, es decir, en un trimestre se sumaron 73.376 personas a los registros de DICOM.

Equifax y USS destacaron como lo más significativo de su reporte que el monto de la deuda de estas más de cuatro millones cien mil personas bajó a niveles prepandémicos. Pero Ricardo Ibáñez, abogado y socio de defensadeudores.cl, advierte: “No nos confundamos con el hecho de que el monto adeudado sea menor, eso lo que nos quiere indicar es que hoy día están cayendo en morosidad personas de menores ingresos”.

Se trataría, según explica el experto, de “todas aquellas personas que dependían de un retiro del 10%, del Ingreso Familiar de Emergencia, de todas aquellas pymes y microempresarios que dependían de los créditos fogapes. A todos ellos se les acabó el oxígeno y hoy día comienzan a tener dificultades para cumplir con sus compromisos financieros. Tal como lo dijimos a fines del año pasado, este 2022 el número de morosos va a ir, lamentablemente, en alza”.

Del total de morosos, explican en el informe, un 49,3% tiene deudas publicadas por menos de 300 mil pesos; y solo el 12,7% sobrepasa los 3 millones. La mayoría se encuentra en el retail (44%), seguido por la banca (24%) y las actividades financieras y de seguros (16%). En cuanto a cantidades adeudadas, la banca es la que concentra los montos más elevados. El grupo etario más afectado son los mayores de 60 años.

El abogado enfatiza que “este podría ser el momento propicio para que aquellas personas que recién están entrando en morosidad puedan analizar a conciencia su situación económica y, por ejemplo, renegociar sus deudas al amparo de la Ley 20.720. O bien, aquellas pymes y personas que ya definitivamente no puedan cumplir con sus obligaciones financieras opten tempranamente por los procedimientos de liquidación o quiebra que ofrece la misma ley. Aunque eso sea no sea fácil”.

Sobre este escenario el vocero afirma: “Es de esperar que este terremoto financiero que enfrentaremos el segundo semestre del año 2022 y durante todo el 2023 no deje consecuencias graves para muchas personas. Pero, para ello es necesario estar preparados y tomar las debidas medidas de precaución”.