Ricardo Ibáñez
August 2022

Frente al actual escenario económico, donde el dólar está fluctuante, el litro de bencina sobrepasa la barrera de los mil pesos y el IPC acumulado e superior al 10% interanual, es necesario tener la máxima precaución a la hora de contraer nuevos créditos y enfrentar el endeudamiento.

Las tasas de interés ya tienden al alza y van a seguir subiendo, el precio del dólar continuará volátil en lo que resta del año y la incertidumbre social y política que vive el país se mantendrán por lo menos hasta fin de año.

En este escenario, las personas y las empresas, sobre todo las de menor tamaño, tendrán que tomar medidas que probablemente serán dolorosas, pero que tendrán como finalidad poner un límite al sobreendeudamiento del que son víctimas.

Lo que vemos hoy es que hay un fenómeno no menor, que tiene que ver con el sobreendeudamiento que afecta no solo a los emprendedores, sino que impacta trasversalmente a todas las familias que viven en Chile.

La incertidumbre será un factor que la población deberá tener presente en el corto, mediano y hasta el largo plazo.

Esto, sin importar los resultados de las definiciones políticas que el país vivirá en el segundo semestre, por lo que, nuestra recomendación más importante es que en sus casas, sus emprendimientos y empresas tengan una buena planificación financiera y miren de manera conservadora la posibilidad de acceder a deuda.

La clase media y el endeudamiento

La clase media y la clase media emergente sin duda serán la más golpeadas por aquellas alzas de bienes de consumo que integran gran parte de la canasta básica y fomentan el endeudamiento.

Es el momento de tener bastante cuidado con las herramientas de crédito de largo plazo. Pero también, los sostenidos incrementos en las tasas de interés van a seguir impactando en los créditos de corto plazo, además de causar un menor dinamismo en el mercado inmobiliario.

Esto nos lleva a una reflexión lamentable, dado el poco acceso a financiamiento, las personas deberán seguir esperando por el sueño de la casa propia, mientras que muchas constructoras tendrán grandes problemas para colocar precios de inmuebles que estén por encima de los costos de producción.

El problema económico hoy no es solo para algunos, sino que estamos todos expuestos en mayor o menor medida al endeudamiento.

Las cifras económicas nos hacen proyectar un sostenido aumento en la morosidad y también un alza en las quiebras de personas y empresas. Pero, sabemos que no todos pueden tomar la decisión de ahorrar, de seguir sus vidas sin pedir créditos, y esto es porque con lo que tienen no les alcanza para solventar el aumento del costo de la vida.

Ante esta realidad no queda más que mostrar a las personas y empresas las alternativas legales que tienen, entre ellas, la lamentable decisión de la quiebra. Que si bien es algo duro de llevar a cabo, es una de las pocas salidas que tienen quienes están sobreendeudados y quieren darse una oportunidad para volver a empezar.